terça-feira, 10 de março de 2009

Medidas preventivas contra a violência nas escolas

"Nova lei americana coloca um FIM aos alunos andarem com a camisa fora das calças, pois agora é OBRIGATÓRIO andar com a mesma por dentro."

Ver vídeo para compreender o fundamento supramencionado. A mensagem foi recebida por e-mail, porém, a ser verdade é compreeensível a adopção de tal medida preventiva... se bem que não seja suficiente a adopção de medidas isoladas como esta.


segunda-feira, 9 de março de 2009

Iniciativas pela Igualdade de Género


Durante o mês de Março a UMAR, através do seu Projecto BIG - Bibliotecas pela Igualdade de Género, alia-se à Divisão de Gestão de Bibliotecas da Câmara Municipal de Lisboa na dinamização de uma série de debates na Biblioteca-Museu República e Resistência no âmbito da temática As Mulheres no Espaço Público.

Programa de Março:
Dia 3
- Inauguração da Exposição sobre Maria Veleda, com intervenção de Natividade Monteiro (Professora) e Helena Neves (Socióloga).
Dia 10 - Mulheres, Cidadania e Paridade, com Maria de Belém Roseira (Deputada) e Daniel Oliveira (Jornalista). Moderação de Albertina Pena (Professora).
Dia 17
- Mulheres e Emprego, Trajectos Emancipatórios, com Anália Torres (Socióloga) e Ulisses Garrido (Sindicalista). Moderação de Maria Viegas (Socióloga).
Dia 24
- Mulheres, Violência de Género e Espaço Público, com Elisabete Brasil (Jurista) e Manuel Lisboa (Sociólogo). Moderação de Manuela Góis (Professora).

A realidade educativa nas salas de cinema

O artigo semanal de Miguel Ángel Santos Guerra de 7 de Março de 2009 reporta-se à película "Entre les murs". Um filme e um artigo que vale a pena ler, particularmente para os interessados em questões sobre educação, entre elas, potencialidades e limitações dos sistemas de ensino, clima de escola, etc.


La mezcladora social


Acabo de ver la película francesa “La clase”, dirigida por Laurent Cantet, que ha sigo ganadora de La Palma de oro del Festival de Cannes de 2008 y que fue propuesta este año para el Oscar a la mejor película extranjera. Es la adaptación cinematográfica del libro del mismo título cuyo autor (y protagonista de la película, es Francçois Bégaudeau. Las traducción española del título no es muy precisa, ni lingüística ni conceptualmente, ya que el libro se titula en francés “Entre les murs” (“Entre los muros”). Y los muros hacen referencia no sólo a la clase, sino al instituto de las afueras de París donde se desarrollan los hechos.

Me gusta que el cine, la televisión y la prensa se ocupen y se preocupen de la educación. No sólo para hablar de los escándalos, de los conflictos y de las indudables limitaciones que el sistema educativo tiene. Me gusta que los medios se dediquen a reflexionar, a discutir, a investigar, a proponer soluciones. Es bueno que no se considere la adolescencia como una etapa de estupideces sino de oportunidades. Es mejor que no se considere a los adolescentes como energúmenos o como retrasados mentales sino como personas llenas de vida y de inquietudes.

Describe la película, (con un excelente manejo de la cámara que usa y casi abusa de los primeros planos y de los planos detalle) la vida de un instituto francés durante un curso escolar. En él, un conjunto de profesores y profesoras bienintencionados trabajan llenos de buenos propósitos y de algunos inveterados vicios.

Es una buena película, alejada de esas cintas americanas (Mentes peligrosas, El Rector…) que nos muestran a los adolescentes como salvajes a quienes pretenden domar unos héroes que están a medio camino entre Superman y Mazinger Z. La película tiene una fuerte dimensión documental y está alejada de los tópicos más manidos y de las perspectivas melodramáticas de otras cintas sobre la escuela, al estilo de El club de los poetas muertos. Se trata de una hermosa película, porque refleja con acierto, con sinceridad, sin tapujos, sin melindres, la vida de un instituto, la dinámica de una clase de francés cuyo profesor es un profesional que lucha cada día por enseñar a su grupo de alumnos y alumnas adolescentes la gramática de Molière.

El libro del que procede la película ha tenido un extraordinario éxito en Francia (se han vendido más de 200.000 ejemplares) y ha sido traducido a más de quince idiomas. Le fue concedido el premio Culture-Telérama 2006. Lo que no me ha gustado es su traducción al castellano. Una traducción muy pedestre, escasamente fiel y muy poco elegante.

El autor del libro y protagonista de la película, François Bégaudeau, hace un buen trabajo como actor. El papel que desempeña es el de un profesor de lengua francesa, joven, entusiasta, preocupado por el aprendizaje de sus alumnos y alumnas. Un aprendizaje que va más allá de la gramática y de la sintaxis. Le preocupa también la formación de los estudiantes, su auténtica educación, incluido el cultivo de las formas como muestras de respeto.

Los alumnos y alumnas son adolescentes que atraviesan una etapa crucial de la vida, en la que han dejado de ser niños y todavía no han alcanzado la edad adulta. El conglomerado de estudiantes es variopinto. Negros y blancos, chinos y europeos, franceses y norteafricanos, chicos y chicas, creyentes y agnósticos. La escuela es “la gran mezcladora social” como dice Phillip Roth en “El animal moribundo” (libro que también tiene como protagonista a un profesor, en este caso universitario). La escuela es un lugar especialmente adecuado para educar en la convivencia. No sólo porque tiene una enorme diversidad de estudiantes. Sino porque estos conviven con adultos que están especializados en la tarea de enseñar.

Una de las cuestiones que, como no podía ser menos, centra la atención del director de la película es la convivencia. No me gusta cómo resuelve el claustro de profesores y profesoras el caso de un alumno conflictivo. No me gusta esa solución que consiste en expulsar a quien resulta problemático. Es como si los responsables de un Hospital decidiesen echar al enfermo más necesitado de auxilio sanitario

Me gusta que se vea la dinámica del centro desde la perspectiva del profesorado. Que se muestren sus preocupaciones, inquietudes, angustias, problemas, emociones y sensaciones de fracaso…Me parece estupendo que se refleje ese con naturalidad ese microcosmos que es una institución educativa. Los profesores y las profesoras no son máquinas de enseñar sino personas que tienen su vida privada y sus dudas, conflictos y tensiones.

“Empezamos a trabajar con los alumnos en noviembre de 2006 y seguimos con ellos hasta el fin del año escolar. Organizamos talleres abiertos los miércoles y los jueves. Cualquiera podía participar si le apetecía. Contando a los que sólo vinieron una vez, vimos a unos cincuenta alumnos. La clase de la película está formada casi en su totalidad por los que asistieron durante todo el año”, dice Laurent Cantet .Y añade: “Aprendimos a conocerlos y descubrimos lo que podían aportar a los esqueletos de los personajes que les proponíamos.. Los personajes del guión inicial, que sólo existían en la medida de las situaciones que podían provocar, empezaron a tomar forma”. “Además de tener una gran facilidad para improvisar, también eran capaces de volver a interpretar una escena con total exactitud y con la misma naturalidad que durante la primera improvisación”.

Bégaudeau participó en todos los talleres durante el año de preparación de la cinta: Se nota que la película está trabajada, precisamente porque hay mucha espontaneidad y poco artificio.

Bienvenida una película que nos ayuda a comprender lo que pasa en las instituciones educativas. Ojalá sirva para destruir tópicos, para descubrir la complejidad y para comprometernos con la educación. De una manera más inteligente y más apasionada.

sexta-feira, 6 de março de 2009

Estórias com Valores

(Clique na imagem para ler a história)

Newsletter Educação, Março 2009

Biblioteca digital de livros para crianças

Um sítio interessante, com bons recursos para trabalhar com crianças, particularmente, em níveis de ensino como o Pré-Escolar e o 1º Ciclo. E porque não para os pais explorarem com os filhos, em família, antes de deitar, aos fins de semana, em férias...?
Excelentes viagens pelo mundo do imaginário e do conhecimento.
Boas leituras!



(Clique na imagem ou aqui para aceder à Biblioteca de Livros Digitais)

Via Voltas. Obrigada pela dica.

quinta-feira, 5 de março de 2009

Estórias com Valores


O Romeiro, o Vento e o Sol








Autor: António Torrado
Ilustrador: Cristina Malaquias




Consegue-se às boas, mansamente, o que não se consegue a mal, à força, de repelão. A melodia de uma flauta abre mais janelas do que uma trovoada.
Vou exemplificar.
O Senhor Vento e o Senhor Sol, lá do seu miradoiro, observam o que se passa cá em baixo. Os dois dispensam binóculos.
Estavam eles entretidos, na sua quadrilhice de varanda, quando viram um romeiro, daqueles que percorrem a pé os caminhos que vão dar à galega Compostela.
Ia de chapeirão e larga capa, que o cobria até aos pés.Nodoso cajado de ajudar às subidas, um saquitel ao ombro e a cabaça à cintura, para o vinho que aquece, eis o quadro completo do devoto de São Tiago, o Apóstolo, com catedral famosa na cidade de Compostela.
- Aquele, ali, todo embiocado, que nem se percebe quem será, se é velho, se é novo, se é loiro, se moreno, está a irritar-me - disse o Senhor Vento, muito dado a caprichos.
- Aposto que é novo e moreno - disse o Senhor Sol, por desfastio.
- Pois eu acho o contrário. O homem é velho e branco de cabelo, que já foi loiro - apostou o Senhor Vento. Mas já vamos ver isso. Eu sopro com toda a força e descubro-o.
- Aposto que não resulta - contrapôs o Senhor Sol, divertido com o passatempo.
Levantou-se uma ventania de dobrar as árvores. O romeiro fincou-se ao cajado, puxou o chapéu para a cara e apertou a capa. Por mais que o Senhor Vento soprasse não houve meio de derrotar o viandante.
- Primeira aposta perdida - riu-se o Senhor Sol.
Ele a rir e seus raios a brilharem com mais alegria e calor. O Senhor Sol arredou umas nuvenzitas e concentrou toda a sua atenção sobre o romeiro, que seguia estrada fora, no passo firme de quem não pode faltar ao encontro. Santiago esperava-o. Mas andar à torreira do sol cansa. O romeiro começou por abrir a capa, depois dispensou-a e dobrada pô-la ao ombro.
O Senhor Sol não o largava.
À beira de uma fonte, o caminheiro parou. Desfez-se do chapeirão, que poisou com a capa e o cajado no rebordo do fontanário, despiu a camisa e, de tronco nu, refrescou rosto e corpo, na água que corria. Deliciado.
Era loiro e jovem.
- Desta vez não ganhou ninguém - concluiu o Senhor Vento.
- Ganhou ele - disse o Senhor Sol, apontando o moço, que passava um lenço a escorrer água pela cara e pelos ombros. - E, embora tenha apostado que ele era moreno, eu acho que também já ganhei o dia.
E, com todos os seus costumados vagares, o Sol começou a preparar as cores do entardecer.

In História do Dia