quinta-feira, 13 de novembro de 2008

Inquietações Pedagógicas


Creo que tenemos que hacer depender la vida de nuestro trabajo, de la acción de nuestras manos, de nuestros compromiso, de nuestra generosidad. Nosotros tenemos que sacarnos las castañas de el fuego.

No hay más garante de que se respete la ética que el compromiso y el consenso creado por todos de que vamos a mantener un respeto escrupuloso a las personas, sea cual sea su raza, sexo, cultura, credo y condición. Tenemos que vivir, con salidaridad, equidad y respeto en una sociedad democrática integrada por ciudadanos y ciudadanas que tienen iguales derechos e iguales oportunidades. La base de ese planteamiento es la dignidad que nos reconocemos unos a otros por el simple hecho de tener la condición humana.

Miguel Ángel Santos Guerra, 16.8.2008

Sem comentários: